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Datos Sobre los Tumores Cerebrales

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El cerebro gobierna funciones neurológicas esenciales, como el estado de ánimo, la memoria, la fuerza, la sensibilidad y la coordinación. Los tumores cerebrales pueden alterar estas funciones al ocupar espacio y ejercer presión sobre el tejido cerebral, provocando síntomas como dolores de cabeza, náuseas, convulsiones, debilidad, dificultades para hablar y cambios en la visión o la audición. En algunos casos, los tumores cerebrales pueden ser asintomáticos y se detectan incidentalmente mediante estudios de imagen como la resonancia magnética. Tras el diagnóstico, un equipo multidisciplinar de especialistas evalúa el tumor para determinar la estrategia de tratamiento más adecuada.

Los tumores cerebrales se clasifican en dos tipos principales:

Primaria Tumores Cerebrales- Se originan dentro del cerebro y pueden ser benignos (menos propensos a crecer o invadir el tejido cerebral normal) o malignos (más propensos a crecer o invadir el tejido cerebral normal). Los tumores cerebrales primarios rara vez hacen metástasis en otras partes del cuerpo.

Metastásico Tumores Cerebrales (Secundarios) - Son el resultado de un cáncer que se ha extendido al cerebro desde otra parte del cuerpo. Los tumores cerebrales metastásicos son siempre malignos y son más frecuentes que los tumores cerebrales primarios.

Los avances en biología molecular han puesto de relieve la importancia de comprender las características genéticas y moleculares de los tumores cerebrales. Pruebas adicionales en biopsias o muestras quirúrgicas pueden identificar biomarcadores específicos, como EGFR, ALK, MGMT, 1p19q, IDH1 y TERT. La presencia o ausencia de estos marcadores puede influir en las decisiones de tratamiento. Es aconsejable que consultes con tu profesional sanitario si las pruebas moleculares son adecuadas para tu enfermedad.

Opciones de Tratamiento para los Tumores Cerebrales

Las estrategias de tratamiento de los tumores cerebrales dependen de varios factores, como el tipo de tumor, su localización, tamaño, grado (agresividad), perfil molecular, edad del paciente y estado general de salud. Los posibles tratamientos pueden incluir cirugía, radioterapia, quimioterapia, terapia dirigida, inmunoterapia, terapia antimitótica o una combinación de estas modalidades.

Radioterapia

La radioterapia utiliza rayos X o partículas de alta energía para atacar y destruir las células tumorales. Actúa dañando el ADN de las células cancerosas, inhibiendo su capacidad de crecer y dividirse. Aunque las células sanas circundantes también pueden verse afectadas, suelen tener la capacidad de repararse a sí mismas con más eficacia que las células tumorales.

La radioterapia puede administrarse después de la cirugía o, en determinados casos, como alternativa a la cirugía. Consultar con tu equipo oncológico puede ayudarte a determinar si la radioterapia es una opción adecuada para tu plan de tratamiento.

Radioterapia de Haz Externo (RHE)

La EBRT consiste en administrar radiación desde una fuente externa, normalmente un acelerador lineal (linac), al lugar del tumor. El tratamiento es no invasivo e indoloro, similar a una radiografía. La radiación se dirige con precisión a la zona objetivo, minimizando la exposición del tejido sano circundante. Los pacientes no son radiactivos después del tratamiento. La EBRT suele administrarse diariamente, de lunes a viernes, durante un periodo que oscila entre una sola sesión y varias semanas consecutivas, según el plan de tratamiento.

Antes de iniciar el tratamiento, se realiza una sesión de planificación denominada simulación. Esta sesión incluye un TAC realizado mientras el paciente está colocado en una camilla, a menudo con la ayuda de una máscara o armazón de cabeza a medida para garantizar una colocación precisa durante cada tratamiento. El oncólogo radioterapeuta utiliza los datos de la simulación, junto con otros estudios de imagen como la RM, para elaborar un plan de tratamiento personalizado.

Diversas técnicas avanzadas pueden mejorar la precisión de la EBRT:

  • Radioterapia de intensidad modulada (IMRT): Esta técnica modula la intensidad y la forma de los haces de radiación, lo que permite dirigirse con mayor precisión al tumor sin afectar al tejido sano adyacente.
  • Radioterapia guiada por imágenes (IGRT): La IGRT incorpora tecnologías de imagen como radiografías, TC o RM para verificar la posición del paciente antes de cada sesión de tratamiento, garantizando la administración precisa de la radiación.
  • IMRT de evasión hipocampal (HA-IMRT): Esta forma especializada de RIM se utiliza en el tratamiento de las metástasis cerebrales. Al evitar el hipocampo -una región asociada a la memoria-, la HA-IMRT pretende preservar la función cognitiva. A menudo se combina con medicamentos como la memantina para proteger aún más la función de la memoria. Si se recomienda la radiación a todo el cerebro, consulta con tu médico si la HA-IMRT es adecuada para tu caso.

Estas técnicas son especialmente beneficiosas cuando el tumor está situado cerca de zonas sensibles del cerebro o si el paciente se ha sometido previamente a radioterapia. Tu oncólogo radioterapeuta puede aconsejarte sobre el enfoque más adecuado para tu situación concreta.

Radiocirugía Estereotáctica (SRS) y Radioterapia Estereotáctica (SRT)

La SRS y la SRT son formas muy precisas de radioterapia que administran dosis concentradas al tumor, minimizando la exposición del tejido sano circundante. La SRS suele consistir en un único tratamiento de dosis alta, mientras que la SRT administra dosis más pequeñas en varias sesiones, normalmente hasta cinco. Estas técnicas pueden requerir el uso de un armazón rígido para la cabeza o una máscara a medida para garantizar una orientación precisa. La SRS y la SRT pueden utilizarse solas, junto con otras radioterapias o como alternativas a la cirugía, dependiendo del caso concreto.

Terapia con Haz de Protones

La radioterapia con protones utiliza protones en lugar de rayos X para administrar la radiación. Las propiedades físicas únicas de los protones permiten una administración precisa de la radiación al tumor con una dosis de salida mínima, reduciendo potencialmente la exposición al tejido cerebral sano circundante. Esta precisión puede reducir los efectos secundarios durante y después del tratamiento. La terapia de protones también puede facilitar la administración de dosis de radiación más altas o la reirradiación en determinados casos. Sin embargo, la terapia de protones no está ampliamente disponible y puede no ser adecuada para todos los tipos de tumor.

Autocuidados Durante el Tratamiento

Mantener el bienestar general durante la radioterapia es crucial. Ten en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Descansa: Asegúrate de descansar lo suficiente y no dudes en pedir ayuda cuando la necesites.
  • Comunicación: Comenta cualquier duda o pregunta con tu equipo sanitario para mantenerte informado sobre tu tratamiento.
  • Manejo de la Medicación: Informa a tu médico de todos los medicamentos, vitaminas o suplementos que estés tomando para asegurarte de que son seguros durante la radioterapia.
  • Nutrición: Adopta una dieta equilibrada. Si experimentas cambios en el gusto o el apetito, consulta a tu médico, enfermera o dietista para que te orienten.
  • Cuidado de la Piel: Protege la piel de la zona de tratamiento evitando la exposición al sol y las temperaturas extremas. Utiliza lociones o pomadas sólo después de consultar a tu profesional sanitario.

Posibles Efectos Secundarios

Los efectos secundarios de la radioterapia varían según la zona de tratamiento y los factores individuales del paciente. Los efectos secundarios más frecuentes pueden ser

  • Fatiga: Sensación general de cansancio que suele mejorar al concluir el tratamiento.
  • Pérdida de Pelo: Pérdida de pelo en la zona tratada, que puede ser temporal o permanente.
  • Cambios en la Piel: Irritación o enrojecimiento en la zona de tratamiento, similar a una quemadura solar.
  • Efectos Cognitivos: Problemas de memoria a corto plazo o dificultad para concentrarse, que pueden resolverse con el tiempo.

Es importante comunicar cualquier efecto secundario a tu equipo sanitario, ya que pueden proporcionar intervenciones para controlar y aliviar los síntomas.

Acerca de Nuestro Equipo de Oncología Radioterápica

La Dra. O’Connor y el Dr. Montes son oncólogos radioterapeutas especializados en el tratamiento del cáncer mediante radioterapia. Nuestro equipo multidisciplinar incluye radioterapeutas, físicos, dosimetristas, enfermeras oncológicas, auxiliares médicos, una enfermera oncológica navegadora y especialistas en nutrición certificados, todos ellos dedicados a proporcionar una atención integral a lo largo de tu tratamiento.

Si tienes más preguntas o necesitas información adicional, no dudes en preguntar.