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Datos Sobre el Cáncer de Pulmón

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El cáncer de pulmón es el segundo cáncer más diagnosticado, tanto en hombres como en mujeres, y sigue siendo la principal causa de muerte relacionada con el cáncer. La Sociedad Americana del Cáncer calcula que aproximadamente 238.000 estadounidenses recibirán un diagnóstico de cáncer de pulmón cada año. Aunque fumar cigarrillos es el principal factor de riesgo, también contribuyen la exposición al amianto, el radón, los contaminantes ambientales, el humo de segunda mano y las predisposiciones genéticas.

Tipos de Cáncer de Pulmón

Los cánceres de pulmón se clasifican principalmente en dos tipos:

Cáncer de Pulmón de Células no Pequeñas (CPCNP): Es la forma más prevalente y representa alrededor del 84% de los casos. El CPNM engloba subtipos como:

  • Adenocarcinoma: Se origina en las regiones periféricas de los pulmones.
  • Carcinoma de Células Escamosas: Se desarrolla a partir de las células que recubren las vías respiratorias.
  • Carcinoma de Células Grandes: Un subtipo menos frecuente con orígenes celulares variados.

Cáncer de Pulmón de Células Pequeñas (CPCP): Aunque menos frecuente, el CPCP se caracteriza por un crecimiento rápido y una mayor propensión a la diseminación. Está fuertemente asociado al tabaquismo.

Enfoques de Tratamiento

En el tratamiento del cáncer de pulmón influyen factores como el tipo de cáncer, las mutaciones genéticas, el estadio de la enfermedad y el estado de salud general del paciente. Un equipo multidisciplinar -que incluye oncólogos radioterapeutas, oncólogos médicos, cirujanos torácicos y neumólogos- colabora para desarrollar un plan de tratamiento integral.

Radioterapia

La radioterapia es una modalidad no invasiva que ataca a las células cancerosas reduciendo su capacidad de multiplicarse. Puede administrarse sola o en combinación con cirugía y quimioterapia, según las necesidades de cada paciente. Se utilizan diversas formas de radiación, como los rayos X y la terapia de protones, en función del escenario clínico específico.

  • Cáncer de pulmón en estadio inicial: La cirugía suele ser el tratamiento estándar. Sin embargo, para los pacientes que no son candidatos a la cirugía, la radioterapia corporal estereotáctica (SBRT) o la radioterapia ablativa estereotáctica (SABR) ofrecen una alternativa específica y eficaz.
  • Cáncer de pulmón localmente avanzado: Para los tumores más grandes o los que afectan a los ganglios linfáticos, la radioterapia -a menudo combinada con quimioterapia- puede ser el tratamiento primario.
  • Cáncer de pulmón avanzado: En los casos en que la enfermedad ha progresado, la radioterapia puede aliviar síntomas como la tos, la dificultad para respirar, el dolor o las hemorragias.

Radioterapia de Haz Externo (RHE)

La EBRT consiste en administrar haces de alta energía, como rayos X o protones, en la zona del tumor mediante un acelerador lineal. Los tratamientos suelen programarse diariamente, de lunes a viernes, durante varias semanas. En algunos casos, como en el cáncer de pulmón microcítico, pueden recomendarse varios tratamientos al día.

Antes de iniciar la terapia, se lleva a cabo una sesión de planificación denominada simulación. En ella se realizan estudios de imagen, como tomografías computarizadas, para delimitar la zona de tratamiento. Pueden aplicarse pequeñas marcas cutáneas o tatuajes para garantizar una alineación precisa durante cada sesión.

Técnicas avanzadas de radiación

Varias técnicas sofisticadas mejoran la precisión y la eficacia de la radioterapia:

  • Radioterapia Conformada Tridimensional (3D-CRT): Utiliza múltiples haces de radiación conformados para adaptarse al tumor, minimizando la exposición al tejido sano circundante.
  • Radioterapia de intensidad modulada (IMRT): Una forma refinada de 3D-CRT que ajusta la intensidad de cada haz, permitiendo una distribución más precisa de la dosis.
  • Radioterapia Estereotáctica Corporal (SBRT): Aporta altas dosis de radiación a tumores pequeños y bien definidos en un ciclo de tratamiento más corto, normalmente en cinco sesiones o menos.
  • Terapia con haz de protones: Emplea protones en lugar de rayos X, reduciendo potencialmente la exposición a la radiación de los tejidos normales adyacentes. Actualmente se están investigando las ventajas de la terapia de protones sobre otras formas.

Autocuidados durante el tratamiento

Mantener el bienestar general durante la radioterapia es crucial. Se aconseja a los pacientes que:

  • Asegúrate un descanso adecuado y busca apoyo cuando lo necesites.
  • Sigue las orientaciones médicas e informa rápidamente de cualquier fiebre igual o superior a 38 °C (101 °F).
  • Comunícate abiertamente con los profesionales sanitarios sobre cualquier preocupación.
  • Habla de todos los medicamentos, incluidos los suplementos, con el equipo médico para evitar posibles interacciones.
  • Consume una dieta equilibrada; un dietista puede ofrecerte ayuda si surgen cambios de sabor o problemas de apetito.
  • Protege la piel de la zona de tratamiento llevando ropa protectora, evitando las temperaturas extremas y utilizando lociones o pomadas aprobadas.

Completar el tratamiento y la recuperación puede ser un reto. Busca ayuda de grupos de apoyo y amigos con antelación. Si dispones de una red de apoyo antes y durante el tratamiento, será más fácil superar los efectos secundarios, ya que habrá personas con las que puedas contar para ayudarte. Si necesitas apoyo adicional, díselo a tu enfermera o médico.

Posibles Efectos Secundarios

Los efectos secundarios varían según las personas. Los efectos más frecuentes son

  • Fatiga: Una experiencia común que suele mejorar a las pocas semanas del tratamiento.
  • Cambios en la Piel: Pueden producirse irritaciones parecidas a las quemaduras solares; se recomienda una limpieza suave con jabón neutro y agua tibia.
  • Síntomas Respiratorios: Puede aparecer dificultad para respirar o tos, temporal o permanentemente, según el tratamiento y las características del cáncer.
  • Dificultades para Tragar: Algunos pacientes pueden experimentar molestias al tragar, que suelen resolverse unas semanas después de terminar la terapia.
  • Pérdida de Pelo: Puede producirse pérdida de vello pectoral en la zona tratada.

Muchos efectos secundarios pueden controlarse con medicamentos y ajustes dietéticos. Los pacientes deben informar rápidamente a su equipo sanitario de cualquier molestia para recibir el apoyo adecuado.

Nuestro equipo de Oncología Radioterápica

El Dr. O’Connor y el Dr. Montes son radiooncólogos experimentados especializados en el tratamiento del cáncer mediante radioterapia. Nuestro equipo multidisciplinar incluye radioterapeutas, físicos, dosimetristas, enfermeras de oncología radioterápica, auxiliares médicos, una enfermera oncóloga navegadora y especialistas en nutrición certificados, todos ellos dedicados a proporcionar una atención integral.

Sociedad Americana de Oncología Radioterápica, 2016.